El valor o aprecio
comienza por reconocer al autor.
El valor de un cuadro o una obra
de arte lo determina la firma de su autor; nuestro Creador ha puesto su firma
sobre nosotros al crearnos a su imagen y semejanza, Génesis 1:26-27.
“Tú creaste las delicadas partes
internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por
hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé
muy bien.”
Salmos 139:13-14
Es imposible tener un concepto personal correcto,
reconocer, aceptar o valorar quien soy, si no reconozco quien es Dios, no basta
saber que Dios me CREO A SU IMAGEN.Haga click aquí para descargar el material: Módulo 2 Clase 3
